Declaración de fe
Dios
«El Señor Dios, el Señor es uno». El Dios de Abraham, Isaac y Jacob es el único Dios y Creador; no hay otro fuera de Él, y todos los atributos de Dios le pertenecen solo a Él. Su singular unidad consiste en Padre, Hijo y Espíritu Santo, cada uno eternamente y plenamente Dios. El Hijo, nuestro Mesías, habiendo asumido carne sin pecado al nacer de la virgen Miriam (María), es también plenamente humano.
El hombre y el pecado
Dios creó al hombre a su imagen y semejanza para que mantuviera una comunión amorosa y obediente con Él para siempre. Adán y Eva pecaron al desobedecer el mandato de Dios y, a causa de este acto, todos los hombres pecan. El pecado se castiga con la separación de Dios; este castigo ha recaído sobre cada miembro de la raza humana.
Sagrada Escritura
La Biblia, compuesta por las Escrituras Hebreas y el Nuevo Testamento, es la única autoridad del creyente en todos los asuntos de fe y práctica. Es inspirada por Dios y no contiene errores en sus manuscritos originales.
Expiación y salvación
Dios siempre ha provisto al hombre de un medio de expiación. Prefigurado por los sacrificios de animales, la única satisfacción de la ira de Dios se encuentra en la muerte del Mesías en la cruz. Esta muerte es la expiación completa y definitiva por el pecado. Dios aceptó esta expiación, como lo demuestra la resurrección de Yeshúa. Toda persona que se arrepiente de su pecado y confía en Yeshúa es salva por la gracia de Dios. Esta gracia conduce a una comunión amorosa y obediente con Dios para siempre. El Espíritu Santo tiene un papel esencial en el reconocimiento de la santidad de Dios, la necesidad de un Salvador y la salvación provista en el Mesías. Su obra es también necesaria en el arrepentimiento y la fe del hombre, y en el proceso subsiguiente mediante el cual estos se santifican cada vez más.
El pueblo de Dios
El pueblo de Israel es el pueblo escogido de Dios, a quien Él ama con un amor eterno. Dios continúa cumpliendo todas las promesas hechas a los Padres. El cuerpo del Mesías está compuesto por judíos y gentiles que confían en el único Dios y en su Mesías para el perdón de los pecados. Ambos comparten, sin perder su identidad nacional, las promesas espirituales que Dios hizo a Israel, y son iguales ante Dios.
Escatología
Yeshua el Mesías regresará para establecer el reino manifiesto de Dios, para resucitar a los muertos y determinar el destino eterno de todos los hombres, bendiciendo eternamente a los creyentes y castigando eternamente a los malvados.
